Whitney Houston es otro de esos ejemplos de cómo alguien que ha alcanzado la fama a nivel mundial puede acabar arrastrado por el mundo de la droga y la autodestrucción, encontrando la muerte demasiado pronto. Pero este caso tiene algo especial, y es que en su Carta Natal, el asteroide Quirón y el punto de la Luna Negra, Lilith, tienen un papel clave para entender su declive.
Whitney nació el 9 de agosto de 1963 en Nueva Jersey, hija de una cantante de gospel con cierto éxito y emparentada con artistas de renombre, como Duke Ellington. Su primer contrato le llegó con solo 20 años, cuando un productor la escuchó cantar junto a su madre, y solo un año después tuvo su primer gran éxito. Pero fue en 1986 cuando alcanzó el número uno a nivel mundial y vendió 26 millones de copias de su disco Whitney Houston con apenas 22 años. Al año siguiente, con su álbum Whitney, superó las ventas de grupos como los Beatles o los Bee Gees.
En 1992 comenzó su carrera como actriz principal (había participado en otros proyectos con pequeños papeles) en la inolvidable película El Guardaespaldas, junto a Kevin Costner. Ese mismo año se casó con el también cantante Bobby Brown, con quien tuvo, un año después, a su hija Bobbi Kristina.
Aunque siguió cosechando éxitos y participando en algunas películas, pronto comenzaron los rumores sobre malos tratos por parte de su marido, así como sobre el abuso de sustancias. En 2004 ingresó en un centro de rehabilitación, al que volvió en 2005 en dos ocasiones más. En 2007 se hizo público su divorcio de Bobby Brown, en el que perdió la custodia de su hija. Fue por esa época cuando comenzaron a circular fotografías en la prensa en las que se veía a una Whitney Houston muy deteriorada y durmiendo en un coche.
Posteriormente, intentó volver a la música, pero en febrero de 2012 la encontraron muerta, flotando en la bañera de un hotel, un día antes de una actuación.
Vamos a analizar la Carta Natal para ver cómo encaja esta vida con ese fulgurante y rápido éxito con el declive posterior, igualmente rápido e inexplicable visto desde fuera.
RASGOS PRINCIPALES
Sol en el segundo decanato de Leo en Casa 6
El signo de Leo es típico de artistas, ya que suelen ser personas con carisma, simpáticas y que disfrutan de ser el centro de atención. En este caso, el segundo decanato de Leo está relacionado con el signo de Tauro, el más generoso de los tres. Estas personas disfrutan del lujo y la buena vida, y no les importa trabajar duro para conseguirlos. Además, el Sol está en conjunción con Venus (aunque con casi 5 grados de orbe), lo que le aporta encanto y belleza, pero también una fuerte inclinación por el reconocimiento y la admiración.
El Sol en la Casa 6 hace que la perfección en el trabajo sea muy importante para la persona. Necesita cuidar sus rutinas diarias para mantener el equilibrio interno.
Luna en Aries en Casa 2
Las Lunas en Aries son reactivas e impulsivas, lo que puede dificultar el autocontrol. Necesitan estar en continuo movimiento y comenzar proyectos para sentirse seguras emocionalmente.
En este caso, la Luna está en conjunción con Júpiter, lo que amplifica aún más su influencia, haciendo que las emociones sean intensas y que haya una gran necesidad de expansión y de conseguir satisfacción inmediata.
Ascendente en Piscis
Las personas con Ascendente en Piscis tienen una presencia etérea, como si estuvieran más allá de la realidad. Son soñadoras y a menudo encarnan los ideales de los demás. Sin embargo, en su vida personal pueden verse envueltas en dinámicas de víctima y salvador, que siempre suelen terminar mal. En el caso de Whitney, su historia muestra claramente esta influencia, especialmente con el abuso de sustancias y esa tendencia pisciana a “dejarse ir”.
El efecto del Ascendente en Piscis, junto con la Luna en conjunción con Júpiter en Aries, da una personalidad impulsiva, pero que luego carece de la fuerza o motivación para poner límites. En vez de eso, encarna el papel de víctima. En estos casos, es clave analizar el papel de Saturno, ya que es el planeta que nos ayuda a disciplinarnos. Sin embargo, en su carta, Saturno está en la Casa 12, lo que lo hace inefectivo para contener la energía de la Luna y el Ascendente. Los planetas en Casa 12 suelen expresarse de manera inconsciente o a utilizarse en beneficio de los demás, y en su caso, esta energía fue difícil de gestionar, llevándola a extremos de evasión y escapismo.
QUIRÓN Y LILITH
Quirón en Casa 1
Normalmente no suelo analizar a Quirón, porque su interpretación suele ser vaga (la idea de que todos tenemos una herida que consideramos injusta y que viene de la infancia), pero en este caso su posición es especialmente relevante.
Quirón en Casa 1 lleva a la persona al autosabotaje, y hay un miedo vago a mostrarse independiente por temor al rechazo. La raíz de este profundo sentimiento de inadecuación suele venir de la relación con los padres. En el caso de Whitney, sabemos por su biografía que su madre tuvo un papel ambiguo: al principio la ayudó a triunfar, pero luego intentó competir con ella. Su padre, según las mismas fuentes, tenía fama de mujeriego. Esta insatisfacción interna pudo potenciarse con la energía del Ascendente en Piscis, llevándola a buscar refugio en las drogas.
Lilith en Escorpio en Casa 8
Al igual que con Quirón, no suelo analizar a Lilith a menos que tenga una posición relevante. En este caso, además, está en una conjunción muy exacta con Neptuno (planeta vinculado a la expresión artística, pero también a las adiciones), que es el regente de su Ascendente.
Lilith en contacto con Neptuno es común en personas con una fuerte necesidad de evasión, lo que puede llevarlas a caer en todo tipo de adicciones. Buscan una burbuja de fantasía para llenar su vacío emocional. También hay una tendencia a la depresión, que en su caso se vio agravada por el consumo de drogas. Además, este aspecto suele dar una idealización del amor de pareja que acaba en continuas decepciones al enfrentarse a la realidad. En su vida, esto se tradujo en una huida constante de lo real para alcanzar un estado utópico de felicidad.
Esta conjunción Lilith-Neptuno, tan influyente en su vida, forma una cuadratura con el Sol y Venus, lo que refuerza aún más la sensación de estar atrapada en esa dinámica. Cuando intentaba ser ella misma, la influencia de Lilith y Neptuno la arrastraba de nuevo a su patrón de evasión.