Foto de Christina Onassis para un artículo de Vivir En Astrológico.

LA CARTA NATAL DE CHRISTINA ONASSIS

Seguro que todos hemos fantaseado alguna vez con ser los herederos de una gran fortuna, porque parece que eso nos protegería de los sinsabores de la vida. Pero hay muchos casos en los que estos herederos tienen una vida trágica y no parece que el dinero les haya dado la felicidad. Uno de estos dramáticos casos es el de Christina Onassis, heredera de la gran fortuna de su padre Aristóteles Onassis.

Christina nació en Nueva York, aunque durante toda su vida conservó la doble nacionalidad griega y argentina. Su infelicidad comenzó pronto porque, cuando solo tenía 9 años, sus padres se divorciaron. Pero lo que sin duda marcó su vida fue la muerte de toda su familia en tan solo 29 meses. Su hermano Alexander murió en un accidente de avión en 1973, y un año más tarde perdió a su madre, Athina Livanos, por una sobredosis de drogas. Entonces, y con 25 años, heredó una fortuna valuada en 77 millones de dólares. Meses más tarde, Christina perdió a su padre en 1975 por problemas de salud, heredando su gran fortuna.

Su lujosa vida estuvo llena de excesos y extravagancias. Se casó 4 veces y todas acabaron en divorcio, aunque con su último marido, Thierry Roussel, tuvo a su única hija, Athina, en 1985.

Es de dominio público que su físico no la gustaba y que su tendencia a engordar la hacía seguir dietas muy estrictas que luego dejaba por una vida desordenada. Esto la hizo caer en una depresión que el uso de medicamentos y otras sustancias no hizo más que empeorar.

El 19 de noviembre, con tan solo 37 años, la encontraron muerta en la bañera, víctima de un ataque al corazón debido a un edema agudo pulmonar.

Vamos a ver qué nos dice su Carta Natal para poder comprender mejor por qué una persona, en principio tan afortunada, tuvo una vida tan desgraciada.

 

 

Es una carta muy interesante porque hay una oposición muy exacta entre Mercurio en Capricornio y Acuario en Cáncer. Además, hay un trígono entre el Sol (en conjunción con Venus) y Plutón en Leo, y ambos hacen sextil a Neptuno en Libra. Esas son las dos configuraciones que dominan su carta.

El Sol lo tiene en Casa 8, en el segundo decanato de Sagitario, en conjunción con Venus. El segundo decanato de Sagitario corresponde a Tauro (el mismo signo que su Ascendente), y son personas que se identifican con sus posesiones, con los pies bien puestos en la tierra, pero a la vez pueden ser muy generosas y siempre están dispuestas a tender la mano a sus amigos. Pero el mayor riesgo de la energía sagitariana es el no conocer el control ni los límites, y además tiene a Venus en este mismo signo, lo que indica que era energía con la que tenía más sintonía (la buscaba activamente)-

El Ascendente en Tauro es típico de personas en las que el dinero, por una causa u otra, marca sus vidas. Otro tema con este ascendente es el cuerpo y la alimentación, que, tal como dije al comienzo, siempre fue un problema para ella. Además, teniendo la memoria de la Casa 12 en Aries, la sensación de un Ascendente Tauro es de que todo se mueve muy despacio, como si las cosas nunca pasaran cuando uno quiere lo que contribuye a la impulsividad de la persona.

La Luna la tiene en Capricornio en conjunción con Marte, en trígono con Saturno en Libra y en cuadratura con Neptuno. Muchos de estos rasgos hablan de depresión, soledad y sentimiento de aislamiento. La conjunción de Marte aumenta la impulsividad y la reactividad. Y si lo unimos a la falta de límites de la energía sagitariana, tenemos los ingredientes perfectos para una vida con excesos del tipo «primero actúo y luego pienso», lo que sin duda contribuyó a desarrollar la depresión que sufrió buena parte de su vida.

El Medio Cielo en Acuario indica que ella quería ser reconocida no como heredera o «hija de», sino como una persona inteligente y válida, a la que no le importaba marcar tendencia comportándose como alguien original.

Saturno en Libra en la Casa 5 es representativo de sus problemas en el amor e indica que nunca se sintió cómoda siendo amada.

La oposición Mercurio – Urano (regente de Acuario) nos habla de pensamiento original, pero de sentimiento de alienación frente a los demás, lo que seguramente contribuyó a la sensación de aislamiento y soledad que ya nos decía la Luna.

Por último, vemos que Neptuno intercede en el trígono formado por Plutón y el Sol. Es común que siempre se piense en el trígono como un aspecto benéfico, pero en realidad lo que simboliza es que no hay ninguna barrera para la corriente de ambas energías. En este caso, la intensidad plutoniana, el vivir todo como una situación crítica, se mediatizaba con Neptuno, que suele conducir a la autocompasión y la nostalgia. Además, Plutón, que es uno de los planetas asociados a la muerte, lo tiene en la Casa 4, que representa el hogar y la familia. No es ni mucho menos que todas las personas con Plutón en la Casa 4 vayan a tener que sufrir la traumática muerte de su familia, como fue el caso de Christina, pero sí asegura que se vivirán experiencias donde haya luchas de poder, manipulación y, en general, vivencias fuertes que van a marcar a la persona.

Como vemos, Christina Onassis, a pesar de ser la heredera de una de las mayores fortunas del mundo, su Carta Natal no prometía felicidad, sino sensación de aislamiento, soledad y depresión. Al final, se evidencia el viejo dicho de que «el dinero no da la felicidad».

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