El sextil Luna-Júpiter fomenta armonía emocional y autosuficiencia pero con un trabajo consciente para integrar la seguridad lunar y la expansión vital.
El sextil es de la naturaleza de Aries – Géminis por lo que une planetas de elementos compatibles. Representan habilidades y talentos innatos que pueden desarrollarse con un pequeño esfuerzo. Se dice que son aspectos de oportunidad porque a diferencia de los trígonos, es necesario hacer un pequeño esfuerzo para que la relación entre esos dos planetas sea fluida.
La Luna es muy porosa e influenciable por lo que los aspectos que recibe alterarán mucho su función. Estos aspectos reflejarán en gran medida la facilidad o la dificultad que podemos tener para proteger y cuidar a los demás, así como para poder encontrar un refugio y una seguridad para nosotros mismo. La Luna es la que describe cómo nos adaptamos a nuestro entorno y a los que nos rodean por lo tanto es un indicador muy importante de lo fácil o difícil que nos resultará convivir con los demás.
Desde una perspectiva amplia, Júpiter nos muestra cual es la verdad individual para cada persona y como intenta buscar un sentido. En aspecto, Júpiter, ensancha la función del planeta con el que contacta. También exagerará y pondrá de relieve todos aquellos aspectos de la carta que pueden ser conflictivos. Su posición por casa y signo describe el ámbito de la vida en el que deseamos crecer, expandirnos y donde intentaremos hacer las cosas a lo grande, pero también donde seremos más codiciosos.
El sextil entre la Luna y Júpiter representa un aspecto fluido, pero que necesita un poco de esfuerzo para integrarse. Este aspecto fomenta una armonía emocional y una actitud positiva hacia la vida. Las personas con este sextil tienden a ver el lado constructivo de las situaciones y a transmitir esta energía a los demás. Aprenden que no es lo que sucede lo más importante, sino la actitud con la que enfrentan los desafíos. Además suelen ser abiertos de mente y tolerantes.
A diferencia del trígono, donde la colaboración entre la Luna y Júpiter es automática, el sextil exige trabajo previo. Este esfuerzo ayuda a evitar los excesos de confianza del trígono, pero con la misma seguridad emocional que permite la apertura a nuevas ideas.
Con frecuencia, en la infancia, este aspecto puede estar relacionado con un entorno que ofrecía recursos culturales o una persona que resulto de ayuda pero no de manera automática. El individuo tuvo que esforzarse para aprovechar estas oportunidades y desarrollar una comprensión del mundo en colaboración con su necesidad de seguridad emocional.
Cuando este sextil se trabaja conscientemente, permite a la persona integrar el conocimiento (Júpiter) con sus mecanismos emocionales (Luna). Esto genera autosuficiencia y una sólida seguridad emocional, ya que comprende y respeta sus propias necesidades emocionales mientras crece como individuo. La Luna, en este contexto, crea un espacio interior acogedor para las experiencias y aprendizajes que Júpiter aporta, logrando un equilibrio enriquecedor entre el mundo interno y externo.
Si te apetece leer más artículos sobre astrología, te invito a que visites la sección ASTRONEWS.